
En un operativo conjunto entre la municipalidad del centro poblado, la provincial y la PNP, se intervinieron locales que operaban sin autorización cerca de la medianoche.
La tranquilidad del principal balneario de Tacna no es negociable. El último sábado, al promediar las 11:00 p. m., un contingente de fiscalizadores y fuerzas del orden recorrió las calles del C.P. Boca del Río con un objetivo claro: garantizar el descanso de los vecinos y el orden en los establecimientos comerciales.
Cero tolerancia a las fiestas sin permiso
Durante el operativo, las autoridades detectaron diversos locales que pretendían realizar eventos sociales y fiestas sin contar con la autorización municipal correspondiente. Estas actividades informales fueron paralizadas para evitar disturbios y molestias a los residentes de la zona costera.
La intervención no solo fue punitiva, sino también educativa. El equipo municipal, encabezado por el gerente de la jurisdicción y el Teniente Gobernador, realizó una jornada de sensibilización con los dueños de negocios, exigiéndoles el cumplimiento de tres puntos clave:
Puntualidad: Respeto estricto a los horarios de cierre establecidos.
Control sonoro: Mantener el volumen de la música en niveles que no afecten la convivencia.
Responsabilidad: Contribuir a un ambiente seguro para los veraneantes y residentes.
Trabajo Articulado
Esta acción fue el resultado de un esfuerzo conjunto entre la Municipalidad del C.P. Boca del Río, la Municipalidad Provincial de Tacna y la Policía Nacional del Perú (PNP). La presencia del serenazgo y los efectivos policiales reafirmó el compromiso de las autoridades de mantener el balneario como un espacio familiar y seguro durante la temporada.











