
Investigación revela que militantes del partido oficialista, sin experiencia estatal ni respaldo académico, obtuvieron contratos por miles de soles apenas Sandra Gutiérrez asumió la cartera. ¿Meritocracia o bolsa de trabajo política?
La sombra del favoritismo político vuelve a cernirse sobre el Ejecutivo. Tras la asunción de José Jerí a la Presidencia de la República, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) se ha convertido en el epicentro de una controversia por contrataciones que, según una investigación del dominical Cuarto Poder, beneficiarían directamente a militantes de Somos Perú.
Las órdenes de servicio, emitidas en tiempo récord, coinciden con el nombramiento de Sandra Gutiérrez Cuba —también militante del partido del corazón— como titular del pliego. El patrón detectado sugiere que el Estado estaría siendo utilizado como una "bolsa de empleo" para el entorno oficialista.
LOS CASOS QUE ENCIENDEN LAS ALERTAS
La investigación identificó cerca de una docena de beneficiarios que comparten dos características: afiliación a Somos Perú y una cuestionable idoneidad para los cargos asignados.
Jean Paul Sosa (25 años): Recibió una orden de S/ 2,500 el 15 de diciembre de 2025. Lo escandaloso del caso es que Sosa no tenía Registro Nacional de Proveedores (RNP) al momento de ser contratado (lo sacó días después) y carece de grados académicos registrados en Sunedu.
Carlos Huamán Zamudio: Militante activo promovido por la dirigencia en redes sociales. El 21 de noviembre de 2025 obtuvo un contrato de S/ 8,000. Curiosamente, reactivó su RNP —que estaba muerto desde 2015— apenas 24 horas antes de firmar con el Ministerio.
Laris Mediana Rabanal (24 años): Auxiliar administrativa contratada el 12 de diciembre. Según el reportaje, Mediana no registra experiencia previa en el Estado, no tenía RUC activo ni estudios superiores oficiales al momento de su selección.
Luis Antonio Calderón: Pasó de contratos menores en regiones a obtener dos órdenes de servicio en el MIMP por montos elevados. Aunque alegó ser convocado por su experiencia en comunicación, el incremento repentino de sus ingresos bajo la nueva gestión ha generado suspicacias.
¿FAVORITISMO O GESTIÓN PÚBLICA?
Para especialistas y analistas, el problema no es la militancia, sino la falta de perfiles técnicos adecuados para sectores tan sensibles como el MIMP.
"Si estas personas no están preparadas y esto es un favor o clientelismo, el Estado termina siendo una bolsa de trabajo para quienes rodean al poder", advirtió la analista política Mabel Huertas.
Expertos en gestión pública señalan que, si bien la ley no prohíbe contratar a partidarios, la Ley de Contrataciones del Estado exige principios de idoneidad y transparencia que parecen haber sido omitidos en estos procesos "exprés".











