
La Gerencia de Terminales Terrestres de la Municipalidad Provincial de Tacna, Sutran y la Policía Nacional desplegaron una intervención inopinada en el óvalo Tarapacá para garantizar la seguridad de los pasajeros.
En un esfuerzo conjunto orientado a reordenar el transporte interprovincial e internacional, diversas instituciones locales y nacionales desplegaron un operativo sorpresa en el óvalo Tarapacá, uno de los principales puntos de tránsito y salida de la ciudad. La medida tuvo como objetivo principal combatir el transporte informal y verificar que las unidades cumplan con los requisitos técnicos exigidos por ley.
La acción de fiscalización inopinada contó con la participación activa de la Gerencia de Terminales Terrestres de la Municipalidad Provincial de Tacna, inspectores de la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutran) y efectivos de la Unidad de Tránsito de la Policía Nacional del Perú (PNP).
Control en la frontera
Durante el despliegue de las autoridades, más de 20 vehículos que cubren la ruta binacional Tacna–Arica fueron interceptados y fiscalizados. Los inspectores verificaron la documentación reglamentaria de los conductores, las autorizaciones vigentes para el traslado internacional de pasajeros y las condiciones mecánicas básicas de los automóviles y minivanes.
Las autoridades ediles remarcaron que el transporte informal en este corredor fronterizo representa un riesgo constante para la seguridad, la integridad física y los derechos de los usuarios, quienes muchas veces viajan sin el respaldo de seguros contra accidentes (SOAT) de cobertura internacional o en unidades que no han pasado por las revisiones técnicas correspondientes.
Continuidad de las intervenciones
Representantes de la comuna provincial enfatizaron que estos operativos integrados continuarán ejecutándose de manera estratégica y sin previo aviso en diferentes accesos de la localidad.
Con estas acciones, se busca no solo identificar y sancionar las irregularidades del sector, sino también concientizar a los viajeros —tanto residentes como turistas chilenos y nacionales— sobre la importancia de abordar vehículos únicamente dentro de las instalaciones de los terminales terrestres autorizados, garantizando así un traslado seguro y formal.











