
Mientras la exgobernadora Cristala Constantinides lamenta que las autoridades de su región "lloren sobre la leche derramada" ante el Proyecto de Ley N.° 11658/2024-PE, la opinión pública saluda la postura proactiva y vigilante del gobernador de Tacna.
El escenario político en el sur del país ha tomado un giro definitivo tras la aprobación en el Congreso del polémico Proyecto de Ley N.° 11658/2024-PE. Mientras en Moquegua se desata una tormenta de reproches por la pasividad de sus líderes, en Tacna la figura del gobernador regional, Luis Torres Robledo, se consolida gracias a una postura de firme defensa institucional, anticipación política y un liderazgo que evitó que la Ciudad Heroica sea sorprendida en el tablero legislativo.
La abismal diferencia de estrategias quedó en evidencia tras las demoledoras declaraciones de la exgobernadora regional de Moquegua, Cristala Constantinides. En una entrevista concedida a Radio Americana, la exautoridad moqueguana lanzó una dura autocrítica hacia la interna de su región, cuestionando la reacción "tardía" de sus actuales gobernantes y parlamentarios.
“Acá en Moquegua nos hemos acostumbrado a llorar sobre la leche derramada”, sentenció de forma lapidaria Constantinides, lamentando que, a pesar de que el contenido del proyecto de ley era conocido desde hace tiempo, las autoridades del vecino departamento no movilizaran las gestiones necesarias para frenar su avance en el Parlamento.
El contraste: La posición firme y oportuna de Luis Torres
La dura lectura de Constantinides no hace más que revalorar y saludar la posición que ha venido sosteniendo el gobernador de Tacna, Luis Torres Robledo. A diferencia del letargo criticado en la vecina región, la gestión de Torres Robledo ha mantenido una línea de acción clara, oportuna y de permanente vigilancia técnica y legal sobre las iniciativas del Ejecutivo y del Congreso que impactan en el sur del país.
Diversos analistas locales coinciden en que la conducción de Torres Robledo ha sabido leer los tiempos políticos, marcando una agenda de defensa de los intereses territoriales y de recursos de Tacna de manera articulada. Mientras Moquegua apenas evalúa cómo impulsar una respuesta ciudadana frente al hecho consumado, Tacna ya ha venido consolidando puentes técnicos para defender su jurisprudencia y estabilidad.
Un margen de acción reducido y dos caminos legales
Para la exgobernadora Constantinides, el descuido de sus autoridades ha dejado a su región en un escenario sumamente complejo, donde el margen de maniobra de cara al futuro es adverso. Según explicó, tras la aprobación de la norma, el panorama se reduce únicamente a dos vías:
- Observación del Ejecutivo: Que la Presidencia de la República decida observar la autógrafa de ley enviada por el Legislativo.
- Insistencia parlamentaria: En caso de que el Ejecutivo no la firme y la devuelva, el texto retornará al Pleno del Congreso, donde la representación nacional tendrá la facultad de ratificarla por insistencia o introducir modificaciones de última hora.
La pasividad frente a las controversias territoriales y legislativas suele pagarse caro en el sur del Perú. Por ello, el pronunciamiento de las filas moqueguanas revalida el acierto de la postura de Luis Torres Robledo, cuyo liderazgo preventivo y firme resguarda el desarrollo de Tacna, consolidándolo como el contrapeso político que la región necesita para no depender de reacciones de último minuto.











